Combustibles renovables: España busca reducir impuestos para 2026

España tiene una oportunidad real para impulsar los combustibles renovables si alinea su fiscalidad con el modelo que ya aplican más de la mitad de los países de la Unión Europea. Un nuevo estudio presentado en Madrid propone reducir el Impuesto Especial de Hidrocarburos para estos carburantes, que actualmente pagan lo mismo que los derivados del petróleo a pesar de emitir hasta un 87% menos de CO2.
El informe de WSP que expone la contradicción fiscal
La Plataforma para los Combustibles Renovables presentó el documento "Fiscalidad diferenciada para los combustibles renovables", elaborado por WSP (antes Ricardo), en la sede de CEOE. El texto señala que España es una excepción en Europa: mientras Alemania, Italia, Francia y Portugal ofrecen incentivos fiscales para el consumo de biocombustibles, el Estado español mantiene una tasa idéntica para todos los carburantes sin distinguir su origen ni su impacto ambiental.
La trazabilidad del sistema Digital Fuel Twin, certificado por la iniciativa Tour d'Europe, confirma esa reducción del 87% en emisiones. A pesar de ello, el marco actual no traduce esa ventaja en un beneficio económico para el consumidor ni para las empresas productoras.
Dos escenarios concretos: rebajas de hasta el 38%
El estudio propone dos vías legales viables para modificar el IEH. El primero, una transición inmediata, vincularía el incentivo fiscal al porcentaje de combustible renovable en las mezclas. El segundo, una transición progresiva, conectaría la rebaja directamente con la reducción de emisiones verificada.
Ambos modelos podrían traducirse en bajadas de precio superiores al 38% para el diésel renovable y al 33% para la gasolina renovable. La diferencia con el precio actual sería inmediata y tangible para el transportista, el agricultor y cualquier usuario de flotas.
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El respaldo empresarial y la presión europea
La presentación contó con respaldo institucional de peso. Antonio Garamendi, presidente de CEOE, calificó la fiscalidad como una palanca de competitividad y pidió un marco regulatorio que impulse tanto la oferta como la demanda. Helena Antolín, vicepresidenta de la organización, enfatizó que alinear los impuestos con la reducción de emisiones es una herramienta esencial para la descarbonización.
Inés Cardenal, portavoz de la Plataforma, conectó la propuesta con tres referentes europeos: el Informe Letta, la reforma de la Directiva de Tributación Energética y el principio de neutralidad tecnológica que Mario Draghi recomendó en su informe sobre la competitividad de la UE. España, en otras palabras, no necesita inventar nada: solo aplicar lo que Bruselas ya considera buena práctica.
La pregunta ahora es si el Gobierno incorporará estas propuestas en los próximos Presupuestos Generales del Estado o mantendrá una fiscalidad que penaliza lo verde por igual que lo fósil.
Información publicada originalmente por El Periódico de la Energía.