Fluence: Recorta ingresos de 2026 por fallas en planta de Houston

Fluence recorta su guía de ingresos para 2026 a US$2,400 millones tras problemas en su planta de Houston. La compañía de almacenamiento de energía suma una segunda rebaja consecutiva que deja ajustada EBITDA cerca de una pérdida de US$200 millones, una cifra muy lejos del déficit de apenas US$10 millones proyectado anteriormente.
La nueva proyección, anunciada el 16 de septiembre, representa una caída de aproximadamente US$600 millones respecto a la estimación original que iba de US$3,200 a US$3,600 millones. Solo en agosto la empresa ya había reducido su rango a US$2,900-US$3,100 millones, lo que evidencia una degradación acelerada de sus perspectivas financieras. El CEO Julian Nebreda ubicó el origen del problema en la puesta en marcha de una planta de manufactura por contrato en Houston, Texas, dedicada a sistemas de gestión térmica como HVAC y equipos chiller.
Los dos cuellos de botella que frenan la línea de Houston
La instalación, que opera en sociedad con Bergstrom y arrancó producción en agosto de 2025, enfrenta obstáculos en dos frentes críticos. El proceso automatizado de soldadura personalizado funciona muy por debajo de los niveles esperados, mientras que el ensamblaje final se retrasa por escasez de mano de obra calificada. Nebreda reconoció que la compañía subestimó la complejidad del sitio.
Para sortear estos inconvenientes, Fluence opta por migrar a soldadura manual. Esta solución, sin embargo, exige inspecciones de calidad más exhaustivas y la contratación de trabajadores especializados adicionales, lo que extiende los tiempos y encarece los costos operativos.
La apuesta por la manufactura estadounidense y sus contradicciones
El proyecto de Houston forma parte de una estrategia más amplia de relocalización de la producción de componentes principales para sistemas de almacenamiento a escala de red. La empresa ya tiene operativos centros en Utah, donde fabrica módulos de batería desde 2024, y en Arizona, donde produce enclosures de BESS desde mediados de 2025. También accede a celdas de la fábrica AESC en Tennessee, adquirida por Fixx Energy desde Envision.
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Esta migración responde a presiones políticas concretas: aranceles de la administración Biden-Harris sobre baterías chinas, bonificaciones del Inflation Reduction Act por contenido doméstico, y la ley "One Big, Beautiful Bill Act", que restringe créditos fiscales para proyectos que usen "entidades extranjeras de preocupación". Complementan el marco regulador restricciones de la FCC sobre inversores importados y órdenes ejecutivas que prohíben equipos de potencia masiva de origen chino.
Primer contrato con centros de datos y meta para inicios de 2027
Pese al revés operativo, Nebreda mantiene una postura optimista sobre el posicionamiento a largo plazo de la firma. La compañía anunció su primer contrato importante con un cliente del sector de centros de datos, un segmento que crece paralelo al auge de la inteligencia artificial y sus demandas energéticas. La meta es alcanzar los niveles de producción objetivo para inicios del año fiscal 2027.
La pregunta que queda en el aire es si la transición a soldadura manual y la búsqueda de personal calificado permitirán cumplir ese horizonte sin nuevos sobrecostes, o si el camino hacia la independencia de proveedores chinos seguirá exigiendo más ajustes a las cuentas.
Información publicada originalmente por Energy Storage News.