Redes eléctricas de España: el freno a la electrificación

La Fundación Renovables alerta que las redes de distribución eléctrica en España operan con un factor de utilización del 14,9%, dejando más del 85% de la potencia facturada sin uso real. Esta ineficiencia estructural convierte a la red en un freno para la electrificación del país, según su informe "Redes de distribución, de freno a motor de la electrificación".
El documento estima que los puntos de conexión alcanzan una saturación del 94%, bloqueando nuevas demandas en amplias zonas. Paradójicamente, esa saturación es artificial: responde a un método conservador de dimensionado que reserva capacidad para picos máximos en lugar de ajustarse al consumo efectivo.
14,9% de uso real frente al 94% de saturación declarada
El juego detalla que el 85,1% de potencia inactiva no obedece a una falta de infraestructura física, sino a una gestión obsoleta. Liberar capacidad no requeriría nuevas líneas, sino optimizar sistemas existentes y revisar permisos que han degenerado en "activos transaccionables".
El think tank señala que la red eléctrica española concentra el 95% de los puntos de suministro en solo cuatro empresas: Endesa, Iberdrola, Naturgy y EDP. A pesar de existir más de 300 comercializadoras, esta estructura oligopólica genera rigidez en la electrificación de la demanda, barreras de entrada para nuevos competidores y escasa flexibilidad para integrar renovables y autoconsumo.
La distribución inequitable de costes y beneficios entre territorios completa el diagnóstico. Regiones con menor densidad de población soportan infraestructuras deficitarias mientras las áreas urbanas concentran inversiones rentables.
Tres vías para convertir la red en motor de electrificación
La propuesta del título articula tres ejes de intervención. El primero, mayor supervisión: auditorías periódicas de las inversiones de distribuidoras, transparencia reforzada y planificación nacional a largo plazo.
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El segundo eje apunta a la optimización técnica. Incluye las "conexiones flexibles" siguiendo metodología de la CNMC para desbloquear capacidad latente, un observatorio nacional con plataforma digital única y mapas homogéneos de capacidad disponible.
El tercero abre la puerta a la recuperación progresiva de la propiedad pública en redes concentradas donde se repitan fallos de inversión o ausencia de innovación, tomando como referencia modelos públicos o cooperativos.
La CNMC ya avanzaba en conexiones flexibles: ¿qué falta para implementarlas?
La metodología de conexiones flexibles que cita el informe ya fue desarrollada por el regulador, pero su despliegue efectivo sigue pendiente. La organización insiste en que sin una plataforma nacional unificada, los desarrolladores de renovables y proyectos de electrificación siguen navegando a ciegas ante mapas de capacidad incompatibles entre territorios.
La pregunta que queda en el aire es si el próximo plan nacional de redes incluirá estos mecanismos o mantendrá el statu quo que deja al 85% de la potencia dormida mientras nuevos proyectos aguardan en lista de espera.
Información publicada originalmente por El Periódico de la Energía.