Central nuclear de Cofrentes: buscan extender su vida útil

El senado español debate este mes una propuesta del Partido Popular para revisar el calendario de cierre de las centrales nucleares del país. La iniciativa busca extender la vida útil de la planta de Cofrentes, en Valencia, que tiene previsto apagar sus reactores en 2030.
La senadora María Dolores Esteve (PP) presentó la moción en la Comisión de Industria. Su argumento central: Cofrentes debe seguir operando, bajo supervisión del Consejo de Seguridad Nuclear, hasta que exista una infraestructura energética suficiente y segura para sustituirla. Citaron como precedente la planta de Almaraz, en Extremadura, que ya obtuvo una prórroga similar.
Cofrentes y el peso del gas en la factura energética
Esteve enfatizó que la energía nuclear no compite con las renovables, como eólica y solar. Según su exposición, el objetivo es reducir la dependencia del gas natural, cuyos precios se han disparado por los conflictos en Ucrania y Oriente Medio.
El dato golpea de cerca a la industria valenciana. Los costes energéticos representan casi el 40% de los gastos operativos en los sectores químico y cerámico de la región. Para estas empresas, el cierre de Cofrentes implicaría una presión adicional sobre márgenes ya ajustados.
El PSOE rechaza la moción y remite a las empresas operadoras
El senador José Antonio Valbuena (PSOE) anunció que su grupo votará en contra. Defendió que la hoja de ruta española hacia la descarbonización económica ya define el papel de la nuclear. Valbuena precisó que la responsabilidad de solicitar prórrogas recae en las compañías operadoras, no en el Parlamento. Así ocurrió con Almaraz, donde fue la empresa la que tramitó la extensión y cumplió los requisitos técnicos.
Junts alerta sobre el cierre de plantas en Cataluña
La senadora María Teresa Pallarés (Junts) introdujo una dimensión territorial al debate. Se refirió a los cierres nucleares en Cataluña y advirtió que el calendario no puede decidirse de forma unilateral ni sin la participación de la comunidad. Para Pallarés, apagar generación firme sin una alternativa estable garantizada es una apuesta riesgosa para la red eléctrica.
La votación en la Comisión de Industria del senado definirá si la propuesta avanza o queda archivada. Mientras tanto, Cofrentes sigue operando con su fecha de cierre fijada para 2030, y el gobierno mantiene su ruta de transición energética sin contemplar nuevas prórrogas nucleares por iniciativa legislativa.
Información publicada originalmente por El Periódico de la Energía.