IRENA: las redes eléctricas frenan la transición energética

IRENA sitúa las redes eléctricas en el centro del problema de la transición energética: la infraestructura actual no puede absorber el crecimiento récord de la generación renovable. La Agencia Internacional de las Energías Renovables lo advierte en su informe World Energy Transition Outlook for 2026, elaborado desde su sede en Abu Dabi.
El organismo calcula que la capacidad renovable mundial debe pasar de los 5,2 TW actuales a unos 38,2 TW en 2050. Sin una expansión equivalente de la red, ese objetivo climático queda en riesgo.
5,2 TW hoy, 38,2 TW en 2050: la brecha que marca IRENA
Las nuevas instalaciones renovables alcanzaron cifras récord en 2025, pero las redes no mejoraron al mismo ritmo. El desfase llega justo cuando la demanda energética global sigue subiendo.
La electrificación ganará peso en la economía: la electricidad representará el 35% del consumo final de energía en 2035 y superará el 50% a mediados de siglo. Para entonces, solar y eólica aportarían conjuntamente más del 80% de la generación eléctrica, siempre que el sistema pueda absorber esa producción.
La eficiencia energética tampoco ayuda: los avances registrados están, en palabras del informe, muy por debajo del ritmo necesario y no logran compensar el aumento de la demanda.
La Camera: el récord renovable no basta sin transformar la infraestructura
El director general de IRENA, Francesco La Camera, resume el diagnóstico: la eficiencia es insuficiente, las redes van con retraso y la demanda crece rápido. Pide una transformación integral de la infraestructura y de la operación del sistema.
Te puede interesar
El objetivo es sustituir los procesos basados en carbón, petróleo y gas natural por alternativas eléctricas alimentadas con solar, eólica, hidro o geotermia.
Qué significa este aviso para promotores e inversores en España
La lectura para el mercado español es directa, aunque el informe no la cuantifica por países. Si la red es el cuello de botella a escala global, la capacidad de acceso y conexión seguirá siendo el activo escaso que condiciona los nuevos proyectos.
Para inversores y fondos, el mensaje refuerza el peso de las inversiones en red y en operación del sistema frente a la pura adición de megavatios de generación. El riesgo regulatorio y los plazos de conexión ganan protagonismo en cualquier valoración.
Claves para el sector: las señales que vigilar tras el informe de IRENA
- Planificación de red: las inversiones en transporte y distribución marcarán cuánta renovable nueva puede conectarse cada año.
- Electrificación de la demanda: con un 35% de peso eléctrico previsto para 2035, los usos finales eléctricos serán el motor del consumo.
- Eficiencia energética: el ritmo actual no compensa el crecimiento de la demanda, según la propia agencia.
- Objetivo 2050: multiplicar por más de siete la capacidad renovable exige que la red crezca al mismo compás.
Información publicada originalmente por EnergyNews.
Imagen: Pexels